Friday, August 24, 2007

A lo Petya?

Aca en Acadia, una de las mayores "gracias" es poder dedicarse a hacer trekking. Ordenadito yo, me ponia mochilita con unas botellas de agua, algo de nueces, polera de repuesto, y a moler las patas.

Sin embargo, en un acto de locura me dio por hacer un trekking mas largo, que en lo sencillo implicaba atravesar como 5 cerritos tipo San Cristobal, y caminar segun mis inexpertos calculos unas 3 a 4 horas. Si la Petya habia podido porque yo no?

Estime mi velocidad crucero promedio en millas por hora y esas cosas, y me lance mapa en mano a realizarlo.


La ruta no era para nada lisa sino que era una combinacion de senderos de raices, rocas grandes (las mas amigables) y chicas, y a veces tierra.



Al principio, todo bien. Pero a medida que pasaban los feet (unidad de medida gringa pero tambien sentia que eran mis patas), veia que las 3 hrs iban a ser 4, o tal vez mas.



Confieso que pense mucho en la Petya. Como lo habia hecho ella para caminar 11 horas? Aguantaria yo un tranco como ese? Ya las 4 botellitas de agua que llevaba mostraban sequedad total y las barritas de cereales eran nada con la imagen celestial de un asado con cerveza y todo. Mi primera polera habia desaparecido envuelta en sudor y mas encima descubri que no estaba solo, sino que en estas montanitas abundan culebras de entre 40 y 80 cms, puaj!



Al final termine la maldita aventura re orgulloso pero mas cansado que caballo de bandido. Despues de 7 horas y media, me habia mandado como 3 subidas a torrecillas (con sus bajadas) segun mis lastimosos muslos. Y la reflexion posterior es que la cosa esta es re entretenida y un poco adictiva. Un sendero plano no tiene gracia si es menor a 2 horas, y un cerro si no es como torrecillas sirve solo para trotar un rato. La gracia es deshidratarse, llenarse de ampollas, oler como Camello, putear mil veces (recordando enemigos y gobiernos por igual) e intentarlo de nuevo. Asi las cosas, quien se suma de nuevo?


Abrazos
Dark Jota.

Thursday, August 02, 2007

Coquimboulder 2007 from Dark Jota

Cuando me desperté en La Paz, el viernes pasado (27), sabia que seria un día largo. Llegaría a Santiago a las 15:30, me iría a buscar la Carola, y de allí directo a la casa de la Pepa donde el Tosca nos esperaría con el K2 listo para partir a La Serena. Se veía extenuante, pero entretenido. Y así fue: la Pepa estaba acompañada de la Jose, la Malta y una enorme sonrisa que nos mantuvo pilas incluso en el episodio del buitre.

De veras, no se si fue la excitación o tal vez nos creíamos mas bacanes que otras veces, pero vimos hartos mas boulders que las veces anteriores. Estos bloques nos esperaban silenciosos y picarones detrás de una insólita pista carrera de autos en preparación en La Pampilla, y la temperatura estaba baja pero como otras veces, la cosa no estaba fría. Le dimos con todo, y la cuenta la pagamos un poco en dolores musculares, perdida de huellas digitales (y puntos….), pero re-valió la pena.

Mas allá de los 5 o 6 boulders que trabajamos (yo un poco mas atrás que el resto), lo que debo declamar es bien “sentido”: creo que los Darks son un grupo a todo gas. Único e irrepetible. Como expresar lo acogido que uno se siente al saber que se pueden armar aventuras aun con uno fuera de Chile, y que cuando llega todo anda como lubricado? Imposible, creo. Así que abrazos mamones y un montón de agradecimientos no solo a los que fueron (Pepa, Jose, Carola, Tosca y… ok, Malta) sino a todos, por todo.

Desde el Aeropuerto de Miami reportando,
Dark Jota