Monday, March 29, 2010

COKIMBOULDER

Un día cualquiera, mi profesor de religión en Copiapó nos recomendó que si las ganas eran muchas, lo mejor era darse duchas frías y rezar. En otras palabras, tomar aire, tomar distancia, y esperar pacientemente que los deseos se refrenen y las pasiones se desvanezcan. Claramente el padre Lucho se refería a otra cosa, porque en materia de escalada eso sencillamente no sirve.

En materia de escalada, cuando las ganas abundan y las palmas sudan, nada ayuda como ir a perder piel a la roca. La Pampilla de Coquimbo se nos presentó como el altar ideal donde satisfacer nuestras ansias. Adoradores de la roca fuimos Pablo, Clau, Carola y yo.

Y Coquimboulder estuvo a la altura. Ante nuestros ojos aparecieron los mismos seductores boulders de siempre, esta vez en directa competencia con otras nuevas y coquetonas rutas. Al final, un rico fin de semana y una reflexión: Nada satisface tanto como montar alguna ruta y dominarla, o en el peor de los casos, sopesar sus atributos y prometerse visitarla nuevamente.

Un abrazo y gracias a los compañeros de ruta,

Dark Jota







4 comments:

C.G. Martino Müller said...

Bruja con ganas de volver, extraña la roca... Así que quizá...

Dark Cadola said...

Gran salida!!! los boulders buenisimos como siempre y los dias perfectos para escalar... lo mejro, las peliculas de la noche jajajaj

Y cuando quieras puedes volver brujilla, al menos ya probamos que puedes subir a Torercillas, sin peso extra ;) animate!!

Petya said...

Queridos!!
Ustedes se han convertido en los reys de los boulders!!!

Petya said...
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